Despertar

Hay sentimientos esperando la palabra adecuada para escapar, escapar y consumirnos como alcohol; hay llamas esperando abrir la puerta y quemar, quemar todo lo que amamos; hay un gran vacío esperando por nosotros.

Imposible

De emociones basadas en fijaciones, del leve y dulce dolor que es verte, de la extraña melancolía de escuchar tu voz, de recorrer tu piel al cerrar los ojos, de la impotencia que causa el imposible, de lo que no eres, de lo que no serás, del recordar que no existes.

Sutil e inherente adicción

Soy víctima de la vana idolatría, de las preguntas que nadie se atreve a responder, de ese amor sin sentido que siento por ti. Soy víctima de ti y de tu gravedad, de tus pasos, de tus manos, de tu cuerpo.

Soy víctima de la confusión, de esta incertidumbre, de tu silencio, de tus muros. Soy víctima de la espera, de la insensata razón, del tiempo. Soy víctima de la impaciencia, de mi adicción a tu perfume, a tu voz, a imaginar estar perdido en ti.

Soy víctima de ti, y de todo este vicio de estar tan pegado a ti y tan fuera, de perder la razón buscando una razón, de no tenerte, de no encontrarte.

Cerca

Son las dos de madrugada, un poco borracho, y un poco enfermo de imsomnio, de repente no puedo evitar pensar en tu sonrisa, mas bien,  no puedo evitar pensar en ti por un  momento, varios momentos, de repente te pienso completa.

Tal vez sea el alcohol el que me ha desinhibido por completo, o tal vez en estos momentos puedo tener un verdadero tiempo de reflexionar sobre cuales son mis prioridades.

Y te sigo pensando, y te sigo imaginando, te sigo mirando, y pienso, como quisiera tenerte cerca, muy cerca, tan cerca, y abrazarme de ti, y poder expresarte cualquier cosa sin recurrir a las palabras.

Quisiera tenerte cerca y no tener que perder el tiempo escribiendo esto, cuando podría susurrartelo al oído mientras pierdo la noción del tiempo, tal como ahora me hace perderla el pensar tanto en ti.

Rockstar

Los domingos en la plaza coexiste toda clase de fauna, propia y desterrada; juglares que anuncian el fin de los tiempos recitando incansablemente pasajes de un libro olvidado, trovadores de mediana estrella que cantan sones del sur al ritmo de infinitas percusiones, bufones perdidos en pequeñas multitudes vendiendo su mofa, insaciables mercaderes buscando extaciar los gustos con cosas innecesarias y banales.

Ciegos, mendigos, señores y siervos se unen con los comunes plebeyos en una oscura sinfonía de voces, música y sonidos abstractos aderezada de estridentes campanas que anuncian la hora de callar y postrarse ante su ídolo de madera, que los espera al interior de su recinto , buscando su incuestionable reverencia e irradiando su inmerecida bondad a favor se su público de grises sentimientos  y ciego temor de perder su alma en el Hades.

Es un rockstar, un ídolo que mueve masas con su infinita misericordia, con su divinidad incuestionable; no puedo siquiera imaginar el furor que podría causar entre las multitudes si se atreviera a mover uno solo de sus dedos durante las procesiones.

Infinito déjà vu

A veces somos tan sexys cual mono vestido de traje, pero poco importa cuando la decisiones ya están tomadas; nos gusta jugar en la nieve,pensamos que nos mantiene frescos y también nos gusta el mar, la profundidad del océano que aún con toda su vida y maravilla los vemos como un desierto azul.

Nada nos detiene, nada nos frena mas que nosotros mismos y nuestro intento de vago equilibrio entre nuestra frágil sensatez y nuestra oscuridad, soñando que somos to lo que queremos ser, sin buscar respuestas mas que en nuestras propias palabras.

Despertamos sabiendo que cada día es mas que un simple déjà vu del anterior y que es mas que simplemente vivirlo, lo disfrutamos y lo saboreamos intensamente, sin prisa, sin pausa, que el siguiente, ya vendrá, ya vendrá.

En la noche encargamos nuestra alma al que nos trajo aquí, esperando que nos la devuelva al día siguiente mejorada, descansada, hambrienta, con esa infinita perspicacia que nos da el don de encontrarle el sentido a las cosas, por ingratas que estas sean, aunque nos hagan felices, aunque nos dejen cicatrices.

Somos lo que queremos, tú eres todo lo que quiero, sólo basta con voltear a verte y atreverme a soñar junto a ti, hasta que se nos haga de día.

Ya no tengo a nadie en quien soñar

Tengo el corazón anestesiado, la sonrisa fingida, el cerebro drogado, el amor se me ha acabado; y no tengo nada más para ti.

Mi ilusión se ha secado, mis sentimientos se han cansado, y todo lo que me he inventado para ti está roto.

Hoy quiero desaparecer, olvidarme de ti, de mi, de todo, que no quede nadada, ni el mas mínimo lamento.

Quiero dejar todo atrás, continuar mi vida, buscarme nuevos dolores, nuevos amores.

Quiero que te vayas, lejos, cerca, donde quieras, sólo quiero dejar de verte, no por que me hagas daño, sino por que simplemente me cansé de ti, me aburrí de ti.

Por mas que me surja la duda, al verte, he tomado una decisión que debo seguir, no puedo dar marcha atrás, no puedo estancarme contigo.

Quizás desperdicio palabras contigo, tal vez debería callar y nada mas. Sólo quiero desahogarme  antes que la ultima chispa de amor por ti se apague. Y tu seguirás siendo la misma, con todas tus virtudes y todos tus defectos, tus miedos, dudas e inseguridades, pero yo he decidido ser alguien nuevo, no por ti, ni para ti; sino para mi mismo, ¿por que?…

…por que puedo.

Canción sin título #2

Si pudiera explicar todo lo que puedo ser;
si pudiera encontar la forma de hacerte saber.

Si pudieras evitar condenarme a esta sobriedad sin ti, sin ti.

Buscaría en cada puerta, cada espacio,
la manera de aferrarme pa’ soñar junto a ti.

Tu silencio me hace daño,
es dolor innecesario,
que no puedo soportar sin ti, sin ti.

Te he soñado tantas veces,
que no se si detenerme;
te he extrañado cada día
que no estás junto a mi.

Si pudieras darle forma
a todo lo que yo siento por ti.

Te daría mis mañanas, mis noches, mis madrugadas
pa’ soñarte, para amarte a ti, solo a ti.

Tu silencio me hace daño,
es dolor innecesario
que no puedo soportar sin ti.

Devoción privada

Y te diré mil cosas, te escribiré cientos de clichés, te dedicaré mis prosas viscerales, te idolatraré en secreto, te descalificaré frente de ti, te culparé de mi melancolía, te echaré por tierra, y empezará de nuevo. pero al final lo único que sigo queriendo de ti es solo una caricia sincera que me quite este resentimiento.